12 MUJERES QUE EL VIENTO LES JUGO UNA MALA BROMA.

Hay veces que la casualidad y sensualidad se unen para dar un espectáculo hermoso ante los ojos de un espectador afortunado. Si, hablamos de esos accidentes benditos que sólo necesitan una falda o una blusa floja y una buena corriente de aire coqueto que levante ese delgado y débil pedazo de tela, para el deleite del mundo.

Todos los hombres debemos adorar al viento que mueve las velas de nuestros barcos y que permitió que conociéramos otros continentes, pero sin duda también debemos agradecer que hasta en detalles mucho más simples como una falda elevada con amor, suavidad y ternura, el aire es un elemento maravilloso que nos refresca la mente y la vida.

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